El 28 de abril de 2025, un apagón dejó sin luz a España y Portugal en menos de medio minuto. Paloma cuenta cómo lo vivió en Madrid, Sebastián repasa los bulos que corrieron por las redes, y los dos explican por qué la causa todavía se discute.
Estas palabras aparecen en el episodio. En la transcripción, pasa el ratón o toca una palabra marcada para ver qué significa.
el apagónsustantivo
Corte de la electricidad que deja sin luz a una zona durante un tiempo.
Durante el apagón de anoche cenamos con velas y acabamos jugando a las cartas.
la coberturasustantivo
Señal que necesita el móvil para hacer llamadas o conectarse a internet.
En la casa de mis abuelos, en plena montaña, casi no hay cobertura.
atrapadoadjetivo
Que está dentro de un lugar y no puede salir.
Me quedé atrapado en el baño de un bar porque la cerradura no se abría.
evacuarverbo
Sacar a las personas de un lugar peligroso de forma organizada.
Sonó la alarma de incendios y los profesores tuvieron que evacuar el colegio en cinco minutos.
atascadoadjetivo
Tan lleno de coches que casi no se puede avanzar. También se dice de algo que no se mueve.
Los viernes por la tarde, la salida de la ciudad siempre está atascada.
el efectivosustantivo
Dinero en billetes y monedas, en lugar de tarjeta o móvil.
El mercadillo del domingo solo acepta efectivo, así que pasa antes por el cajero.
agotarseverbo
Terminarse algo por completo, porque se usa o se vende todo.
Las entradas del concierto se agotaron en diez minutos.
el bulosustantivo
Noticia falsa que se difunde para engañar, muchas veces por redes sociales.
Mi tío comparte en el grupo de la familia todos los bulos que le llegan.
desmentirverbo
Decir públicamente que una información es falsa.
La cantante desmintió en Instagram los rumores sobre su boda.
descartarverbo
Dejar de considerar una posibilidad porque no sirve o no es probable.
Hemos descartado el viaje a Londres porque los vuelos están carísimos.
aguantarverbo
Resistir o seguir funcionando durante un tiempo en una situación difícil.
Mi portátil viejo aguanta solo una hora sin cargador.
señalarverbo
Indicar quién es el responsable de algo malo. También, mostrar algo con el dedo.
Cuando apareció el jarrón roto, todos los niños señalaron al perro.
las provisionessustantivo
Comida, agua y otras cosas necesarias que se guardan para usarlas más adelante.
Antes de subir al refugio, compramos provisiones para todo el fin de semana.
por si acasoexpresión
Para estar preparado en caso de que pase algo que no es seguro.
Llévate el paraguas por si acaso, que el cielo está muy gris.
echarse a la calleexpresión
Salir mucha gente de casa a la vez, para estar fuera, celebrar algo o protestar.
Cuando la selección ganó el Mundial, medio país se echó a la calle a celebrarlo.
¿Lo has entendido?
Elige la respuesta correcta.
1. ¿Qué problema tuvo Paloma en la tienda de barrio, de camino a casa?
2. ¿Cómo se enteraron de las noticias los vecinos del edificio de Paloma?
3. Según leyó Sebastián, ¿por qué tres pueblos de Groenlandia se quedaron varias horas sin comunicaciones?
4. ¿Qué dijo el informe que presentó el Gobierno el 17 de junio?
5. ¿Cuándo recomendó la Comisión Europea tener en casa provisiones para setenta y dos horas?
Actividad 1
¿Bien o mal usada?
¿Se usa bien la palabra clave en cada frase? Si no, aparece la corrección.
1. Paloma tardó casi diez horas en contestar a Sebastián porque no tenía cobertura en el móvil.
2. Como la tienda solo aceptaba efectivo, Paloma pagó las botellas de agua con el móvil.
3. El centro de meteorología espacial desmintió el vídeo de la tormenta solar porque confirmaba todo lo que decía.
4. Los cajeros aguantaron un rato con batería, pero al final también se apagaron.
5. Al día siguiente del apagón, las radios de pilas se agotaron porque nadie quería comprarlas.
6. Como hacía muy buen tiempo, los madrileños se quedaron atrapados en las terrazas toda la tarde, felices.
Actividad 2
Crucigrama
Todas las respuestas son palabras clave del episodio. Escríbelas sin artículo y, si son verbos, en infinitivo.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
Horizontales
4 Con ciento dieciséis trenes parados, hubo que hacer esto con unos treinta y cinco mil pasajeros. (7)
5 El del 28 de abril de 2025 dejó a oscuras a más de cincuenta millones de personas en menos de medio minuto. (6)
9 Así estaba la autovía A6 aquella tarde, salvo el carril del autobús (en masculino). (8)
Verticales
1 Lo que hizo el centro de meteorología espacial de Estados Unidos con el vídeo de la tormenta solar. (9)
2 «Solo ___», decía el cartel escrito a mano en la tienda de barrio. (8)
3 Paloma no la recuperó hasta la noche. Por eso Sebastián solo recibió un «Estoy bien». (9)
6 La Comisión Europea pidió guardar en casa las necesarias para tres días, un mes antes de que se fuera la luz. (11)
7 El informe del Gobierno lo hizo con el ciberataque, porque no encontró ninguna prueba. (9)
8 Las fotos de satélite con toda la península a oscuras fueron uno. Según Sebastián, un apagón es su terreno perfecto. (4)
Actividad 3
Tu turno
Paloma os pregunta al final qué tenéis guardado por si acaso. Imagina un apagón de un día entero en tu ciudad. En cinco o seis frases, cuenta qué harías y qué tienes preparado en casa. Usa al menos tres palabras de la lista.
Tu texto se guarda en este dispositivo.
Si hubiera un apagón de un día entero en mi ciudad, lo primero que haría sería mirar cuánto efectivo llevo en la cartera. Después de escuchar a Paloma, sé que cinco euros no bastan. En casa tengo algunas provisiones, como latas de atún y seis botellas de agua, aunque no tengo ninguna radio de pilas. Mi móvil aguanta todo el día si no veo vídeos, pero sin cobertura no me serviría de mucho. Por eso esta semana voy a comprar una linterna, por si acaso. Y si alguien comparte un bulo en el grupo de los vecinos, no me lo voy a creer hasta que vuelva la luz.
Transcripción completa
Mostrar la transcripción
Paloma
Doce y treinta y tres de un lunes. Estoy en la oficina, corrigiendo un manuscrito, y de repente la pantalla se queda negra.
Sebastián
Se cortó la luz. Pasa.
Paloma
Se cortó en toda la oficina, y en la calle, y en todo Madrid.
Sebastián
¿En todo Madrid?
Paloma
En toda España, Sebastián. Y en Portugal. Más de cincuenta millones de personas se quedaron a oscuras en menos de medio minuto.
Sebastián
Pará. ¿Dos países enteros, de golpe?
Paloma
Esto es Aprendos en español, nivel B2. Soy Paloma.
Sebastián
Y yo soy Sebastián.
Paloma
Una pregunta para quien nos escucha desde España o Portugal. ¿Os acordáis de dónde estabais el veintiocho de abril de dos mil veinticinco? Yo apostaría a que sí.
Sebastián
Yo me acuerdo de dónde no estabas vos: en el teléfono. Te escribí desde Buenos Aires en cuanto lo vi en las noticias, y me contestaste por la noche.
Paloma
Te contesté en cuanto tuve , que no es lo mismo.
Sebastián
Dos palabras: "Estoy bien". Después de casi diez horas.
Paloma
Pues hoy te lo cuento todo, con calma, para compensar.
Sebastián
Dale. Arrancá por la pantalla negra.
Paloma
Era un día de primavera precioso, con esa luz que tiene Madrid en abril. Al principio nadie se preocupó, porque pensamos que era un fallo del edificio. Pero entonces alguien se asomó a la ventana y dijo que los semáforos también estaban apagados.
Sebastián
Mirá, te digo lo que habría pensado yo en ese momento: un ataque informático, seguro.
Paloma
Es exactamente lo que pensó medio país, y lo que se repitió durante días.
Sebastián
¿Y no fue eso?
Paloma
Guárdate esa idea, que luego volvemos a ella.
Sebastián
Me la guardo. ¿Y qué se paró?
Paloma
Todo lo que funciona con un enchufe, y había gente en ascensores por todas partes. El metro de Madrid se detuvo en todas sus líneas a la vez, con los trenes dentro de los túneles…
Sebastián
Esperá, esperá. ¿Con gente adentro?
Paloma
Con muchísima gente dentro, porque era mediodía. A muchos los sacaron andando por los túneles, guiados por trabajadores del metro y por policías.
Sebastián
Uf, a mí eso me da una claustrofobia tremenda.
Paloma
Y con los trenes fue todavía peor. Se quedaron parados ciento dieciséis trenes en toda España, y hubo que a unos treinta y cinco mil pasajeros.
Sebastián
Pero los sacarían enseguida, ¿no?
Paloma
A la mayoría, sí, pero a medianoche todavía quedaban siete trenes con gente dentro…
Sebastián
¿A medianoche? Once horas sentado en un vagón, sin aire acondicionado y sin baño...
Paloma
Y sin saber qué estaba pasando, que es lo que más angustia.
Sebastián
Bueno, pero el tráfico por lo menos seguiría, ¿no? Los autos no necesitan enchufe.
Paloma
Los coches seguían, aunque sin un solo semáforo. Imagínate la Castellana a la una de la tarde, y la autovía A seis por completo, salvo el carril del autobús.
Sebastián
Un caos.
Paloma
Un caos bastante educado, fíjate, con policías dirigiendo el tráfico a mano en los cruces.
Sebastián
¿Y el teléfono?
Paloma
La cobertura fue desapareciendo poco a poco. Según NetBlocks, el tráfico de internet cayó hasta un diecisiete por ciento de lo normal.
Sebastián
O sea, que de cada cien personas conectadas, quedaban diecisiete.
Paloma
Más o menos, y yo no estaba entre esas diecisiete.
Sebastián
Por eso mi mensaje llegó a la noche.
Paloma
Tu mensaje y el de mi madre, que era bastante más largo.
Sebastián
Me imagino. ¿Y cómo volviste a tu casa sin metro?
Paloma
Andando, casi una hora y media, con un problema que nadie había previsto. Paré en una tienda de barrio a comprar agua, y el dueño había colgado un cartel escrito a mano: "Solo ". Miré en la cartera y tenía un billete de cinco euros.
Sebastián
¿Cinco euros? ¿Nada más?
Paloma
Nada más. Llevaba años pagándolo todo con el móvil.
Sebastián
¿Y qué te compraste con cinco euros, un chicle?
Paloma
Dos botellas de agua y una barra de pan, que fue mi cena.
Sebastián
Muy digno todo.
Paloma
Tú ríete, pero los datáfonos no funcionaban en ninguna parte. Los cajeros un rato con batería, y después también se apagaron.
Sebastián
En Argentina siempre llevamos algo de efectivo encima, por las dudas…
Paloma
Pues ese día, en Madrid, los argentinos eran los ricos del barrio.
Sebastián
Por fin. Y decime, sin internet ni tele, ¿cómo se enteraba la gente de lo que pasaba?
Paloma
A ver si lo adivinas.
Sebastián
¿Por el boca a boca, preguntando a los vecinos?
Paloma
Algo de eso hubo, pero sobre todo fue la radio de pilas, la de toda la vida.
Sebastián
¿La radio a transistores? ¡Pero si eso ya no lo tiene nadie!
Paloma
Casi nadie. En mi edificio, la única que tenía una era mi vecina del cuarto, que tiene ochenta y tantos años. Bajó al portal con su transistor, lo puso encima de los buzones y acabamos todos alrededor, escuchando las noticias en silencio. Parecía una escena de posguerra, aunque todos llevábamos en la mano un móvil que no servía para nada.
Sebastián
¡Qué imagen! La vecina, dueña de la única red que funcionaba en todo el edificio.
Paloma
Y lo sabía, ¿eh? Esa tarde subió la escalera como una reina.
Sebastián
Me contaron que esos programas de radio hasta ganaron un premio después.
Paloma
Creo que sí, un Premio Ondas, aunque no lo he comprobado del todo. Se lo merecían, porque durante horas fueron nuestra única conexión con el resto del país.
Sebastián
¿Y el resto de la tarde? No creo que la gente se quedara en casa mirando la pared.
Paloma
Como hacía buen tiempo, Madrid . Las terrazas y los parques se llenaron de gente que no podía trabajar. Y los bares que aceptaban efectivo vivieron una tarde gloriosa, casi como una fiesta de barrio improvisada.
Sebastián
Muy madrileño, la verdad.
Paloma
Pero ojo, que no fue una fiesta para todo el mundo. Hubo ocho muertos, siete en España y uno en Portugal.
Sebastián
Uy. ¿Qué pasó?
Paloma
Al menos dos eran personas que dependían en casa de aparatos para respirar, y las baterías . En Madrid murió una mujer en un incendio provocado por una vela. Y en Galicia murieron tres miembros de una familia por los gases de un generador.
Sebastián
Qué tristeza. Uno piensa enseguida en el metro y en los trenes, y se olvida de la gente que necesita la luz para respirar.
Paloma
Por eso me molesta un poco cuando se cuenta solo como una anécdota simpática.
Sebastián
Tenés razón. Y ya que hablamos de cómo se contó, esta parte dejámela a mí. Yo lo viví desde el otro lado del océano, pegado a las redes.
Paloma
Adelante, que yo esa tarde no tenía redes.
Sebastián
En menos de una hora ya circulaba de todo. Lo primero, como te decía, fue el ciberataque, y había gente que daba hasta el nombre del país culpable…
Paloma
Sin ninguna prueba, claro.
Sebastián
Ninguna. Después apareció un video que culpaba a una tormenta solar, y llegó a casi dos millones de reproducciones.
Paloma
¿Y era verdad?
Sebastián
Nada que ver, porque el centro de meteorología espacial de Estados Unidos lo . También circularon fotos de satélite falsas, con toda la península a oscuras.
Paloma
Madre mía, cuánta imaginación.
Sebastián
Yo trabajo con redes todos los días, y te juro que un es el terreno perfecto para los . La gente tiene miedo y quiere una explicación ya, pero la explicación de verdad tarda meses en llegar. Y te tengo guardado el dato más raro de todos: el apagón llegó hasta Groenlandia.
Paloma
Venga ya, Sebastián. Eso sí que no me lo creo.
Sebastián
Posta. Según leí, tres pueblos de Groenlandia se quedaron varias horas sin comunicaciones esa noche.
Paloma
¿Y qué tiene que ver Groenlandia con Madrid?
Sebastián
Dependían de una estación de satélites en Maspalomas, en Gran Canaria, que dejó de funcionar durante el apagón.
Paloma
Pero si Canarias no se quedó sin luz, porque tiene su propia red…
Sebastián
Allí la luz aguantó, aunque muchas comunicaciones fallaron porque dependían de la península.
Paloma
Vale, te lo compro, aunque me parece de novela.
Sebastián
Ahora te pregunto yo. ¿Cómo se vuelve a encender un país entero? ¿Hay un botón gigante en algún sótano?
Paloma
Ojalá. Venga, adivina tú primero.
Sebastián
Mmm... ¿Encienden todas las centrales a la vez, y listo?
Paloma
Justo al revés, porque si las enciendes todas de golpe, la red se vuelve a caer. Hay que ir muy despacio, trozo a trozo.
Sebastián
¿Y por dónde se empieza?
Paloma
Por las centrales hidroeléctricas, que pueden arrancar solas, sin electricidad de fuera. Se llama arranque en negro, y empezó hacia la una y media. Además, las conexiones con Francia y con Marruecos devolvieron algo de corriente en menos de una hora.
Sebastián
O sea, que los vecinos le prestaron un poco de luz a España.
Paloma
Como cuando le pides a la vecina una tacita de azúcar. Con esa primera energía se encienden otras centrales, y después las ciudades, zona por zona.
Sebastián
¿Y cuánto tardaron? ¿Una semana?
Paloma
Muchísimo menos. A las siete de la mañana del día siguiente, ya tenía luz el noventa y nueve por ciento de España.
Sebastián
¡En una sola noche!
Paloma
Y Portugal lo hizo parecido, con una presa y una central de gas. A medianoche ya había luz en el ochenta por ciento del país.
Sebastián
Y en tu casa volvió a la noche, supongo, porque ahí me contestaste.
Paloma
Ahí te contesté, pesado.
Sebastián
Bueno, volvamos a lo del ciberataque, que me lo hiciste guardar.
Paloma
El diecisiete de junio, el Gobierno presentó su informe…
Sebastián
Y dijo que fue un ataque desde el extranjero.
Paloma
Lo por completo, porque no encontraron ninguna prueba de un ataque informático. Según ese informe, el origen fue una sobretensión, y la causa era, cito, "multifactorial".
Sebastián
"Multifactorial" es la palabra que se usa cuando nadie quiere a nadie.
Paloma
Un poco, sí, pero déjame explicarte primero lo de la sobretensión, que es la clave.
Sebastián
Dale, pero explicámelo como si fuera de marketing.
Paloma
Imagínate que la electricidad es agua dentro de unas tuberías, y que la tensión es la presión de esa agua. Si la presión sube demasiado, las centrales se desconectan solas para protegerse, como una válvula de seguridad.
Sebastián
Suena bastante lógico.
Paloma
Lo es, hasta que ves el problema. Cada central que se desconecta hace que la presión suba todavía más, y entonces se desconecta otra, y luego otra…
Sebastián
Como fichas de dominó.
Paloma
Como fichas de dominó. Todo empezó con varias desconexiones en el sur, cerca de Granada y de Badajoz. Desde esas primeras caídas hasta el colapso total pasaron menos de treinta segundos.
Sebastián
Menos de lo que tardo yo en elegir una canción.
Paloma
Bastante menos, te conozco.
Sebastián
Pero si la presión sube, ¿no hay nadie que tenga que bajarla?
Paloma
Esa es la pregunta del millón, y aquí empieza la pelea. Red Eléctrica, la empresa que gestiona la red, dice que las centrales convencionales tenían que controlar la tensión. Y según ella, no lo hicieron como debían.
Sebastián
¿Y las eléctricas qué dicen?
Paloma
Que la culpa es de Red Eléctrica, porque ese día programó muy pocas de esas centrales. Llevan meses acusándose mutuamente.
Sebastián
Mirá, yo en su momento leí en todos lados que la culpa era de las renovables, que había demasiada energía solar…
Paloma
Eso lo decía sobre todo Vox, y lo repitió mucha gente.
Sebastián
Pero algo de razón tendrán, ¿no? A esa hora, casi el sesenta por ciento de la electricidad era solar.
Paloma
Es verdad que había muchísima solar. Sin embargo, el informe final de los expertos europeos, publicado en marzo, lo explica de otra manera. Su presidente, Damián Cortinas, dijo que el problema está en el control de la tensión, sea cual sea el tipo de central.
Sebastián
Eso es lo que diría cualquiera que no quiera meterse en líos.
Paloma
No seas cínico. El informe también dice que, aunque la red hubiera tenido mucha más inercia, el apagón no se habría evitado.
Sebastián
Ya, pero yo leí que la primera oscilación rara salió de una planta solar enorme en Badajoz, la de Núñez de Balboa…
Paloma
Eso lo publicaron varios medios, y no te lo discuto. Pero fíjate en un detalle. En ese momento, las plantas solares españolas no podían ayudar a controlar la tensión, porque las normas se lo prohibían.
Sebastián
¿No las dejaban ayudar? ¿Por qué?
Paloma
Porque las normas eran antiguas y esa tarea era cosa de las centrales convencionales. El Gobierno las cambió en junio de dos mil veinticinco, y el cambio terminó de aplicarse en marzo de este año.
Sebastián
O sea, que tenían a las renovables mirando el partido desde la tribuna.
Paloma
Exacto, y cuando el partido se complicó, no podían saltar al campo.
Sebastián
Bueno, te concedo que el tema es más complicado de lo que yo pensaba. Aun así, sigo creyendo que la planta de Badajoz tiene algo que explicar.
Paloma
Puede ser, y por eso todavía hay investigaciones abiertas.
Sebastián
¿Todavía? ¿En dos mil veintiséis?
Paloma
Todavía. Desde abril, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha abierto decenas de expedientes sancionadores. Hay algunos muy graves, entre ellos uno contra Red Eléctrica y otros contra empresas de centrales nucleares.
Sebastián
Entonces ya hay culpables.
Paloma
No tan rápido, porque la propia comisión aclaró que un expediente no significa haber causado el apagón. Además, en abril una comisión del Senado, con mayoría del Partido Popular, culpó al Gobierno y a Red Eléctrica.
Sebastián
Y el Gobierno, supongo, no estuvo de acuerdo.
Paloma
Supones bien. Y un juez de la Audiencia Nacional investigó un posible sabotaje, pero en enero cerró el caso porque no encontró ni un mínimo indicio.
Sebastián
Resumiendo, que casi año y medio después, cada uno sigue señalando al de al lado.
Paloma
Más o menos. Según ABC, este mismo mes varias empresas afectadas estaban encargando informes para reclamar daños a Red Eléctrica. Y la patronal calculó que el apagón costó unos mil seiscientos millones de euros.
Sebastián
Con esa plata compro muchas radios a pilas.
Paloma
No eras el único que lo pensaba. Al día siguiente, en muchas tiendas se agotaron en pocas horas las radios y las pilas, y también los hornillos de camping.
Sebastián
¡Obvio! Me imagino los anuncios: "Kit antiapagón, oferta limitada"…
Paloma
Algo así hubo, y algunos productos subieron de precio. Según un comparador, las búsquedas de hornillos de camping se multiplicaron por más de seis.
Sebastián
Y acá viene mi parte favorita, porque esto no lo sabe casi nadie.
Paloma
A ver, sorpréndeme.
Sebastián
¿Cuándo pensás que recomendó la Unión Europea tener en casa para setenta y dos horas?
Paloma
¿Después del apagón, supongo? Como reacción.
Sebastián
Un mes antes. El veintiséis de marzo de dos mil veinticinco, la Comisión Europea presentó un plan de preparación ante crisis. Y ahí pedía a la gente guardar lo básico para aguantar tres días.
Paloma
¿Un mes antes? Qué oportuno, madre mía.
Sebastián
Y seguro que casi nadie lo leyó.
Paloma
Yo desde luego no, porque si no, habría llevado más de cinco euros en la cartera.
Sebastián
¡Los cinco euros! Sabía que iban a volver.
Paloma
¿Y qué hay que tener en ese famoso kit?
Sebastián
Bastante agua y comida en lata que no necesite heladera. También una radio con pilas y una linterna, además de tus medicinas y algo de efectivo…
Paloma
Más de cinco euros, entiendo.
Sebastián
Bastante más.
Paloma
Pues te confieso que ahora tengo una radio de pilas en la estantería, al lado de los diccionarios. Y la vecina del cuarto me mira con cierto orgullo cuando nos cruzamos.
Sebastián
Te adoptó como alumna.
Paloma
Como aprendiza, más bien. Venga, rápido: el detalle que no vas a olvidar.
Sebastián
Groenlandia sin teléfono por culpa de un apagón en Madrid.
Paloma
La vecina del cuarto con su transistor encima de los buzones.
Sebastián
Y el billete de cinco euros.
Paloma
Ese no vale, que es mío. Ahora os pregunto yo: ¿dónde os pilló aquel lunes sin luz, y qué tenéis guardado ? Os leemos aquí abajo.
Sebastián
Todo lo que charlamos hoy está por escrito en un PDF gratis, en la descripción. Suscribirse tampoco cuesta ni cinco euros.
Paloma
Ni uno. ¡Hasta otra!
Sebastián
¡Chau, y carguen el celular!
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