Aprendos Podcast

Nivel C1

La sociedad de la nieve

72 días en los Andes

En octubre de 1972, un avión uruguayo que llevaba a un equipo de rugby se estrelló en la cordillera de los Andes, y dieciséis de sus cuarenta y cinco pasajeros sobrevivieron setenta y dos días en la nieve. Sebastián reconstruye la historia con respeto y cuidado, mientras Paloma, que todavía no ha visto la película de Bayona, aporta las cartas de Coco Nicolich y los secretos del rodaje.

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Palabras clave

Estas palabras aparecen en el episodio. En la transcripción, pasa el ratón o toca una palabra marcada para ver qué significa.

tener pendienteexpresión
Tener algo que todavía no se ha hecho y que se quiere o se debe hacer más adelante.
Tengo pendiente llamar a mi abuela desde el domingo y ya me siento culpable.
el nudo en el estómagoexpresión
Sensación de presión en el estómago que provocan los nervios, el miedo o la angustia.
La noche antes de la entrevista de trabajo tenía un nudo en el estómago y no pude cenar.
aguantarverbo
Resistir una situación difícil, dolorosa o incómoda durante un tiempo sin rendirse.
No sé cómo aguantas ocho horas de reuniones seguidas sin tomar ni un café.
a ciegasexpresión
Sin ver nada o sin tener la información necesaria para saber lo que se hace.
Compré el sofá a ciegas por internet y resultó ser mucho más grande de lo que pensaba.
malheridoadjetivo
Que tiene heridas graves.
El perro llegó malherido a la clínica después del accidente, pero la veterinaria consiguió salvarlo.
suspenderverbo
Detener o cancelar algo que estaba en marcha o previsto. También, no aprobar un examen.
Suspendieron el concierto al aire libre por la tormenta y nos devolvieron el dinero de las entradas.
darle la vuelta a algoexpresión
Ver o presentar una situación desde otro punto de vista, a menudo para sacar algo positivo de ella.
Perdí el tren, pero le di la vuelta y aproveché la espera para terminar mi libro.
racionarverbo
Repartir algo en cantidades pequeñas y controladas porque hay poco.
Durante la sequía, el ayuntamiento tuvo que racionar el agua y solo había suministro por las mañanas.
dar el pasoexpresión
Decidirse por fin a hacer algo importante o difícil después de pensarlo mucho.
Llevaban diez años juntos y este verano por fin dieron el paso y se fueron a vivir juntos.
impensableadjetivo
Tan extraño o extremo que nadie lo imagina ni lo considera posible.
Hace veinte años era impensable pagar el pan con el teléfono.
encararverbo
Hacer frente a una situación o a un problema difícil, sin evitarlo.
Después de un año de silencio, decidió encarar la conversación con su hermano.
para colmoexpresión
Se usa para añadir algo que empeora todavía más una situación que ya era mala.
Llegué tarde a la oficina, me dejé las llaves en casa y, para colmo, se puso a llover y no llevaba paraguas.
no haber maneraexpresión
Ser imposible conseguir algo a pesar de intentarlo muchas veces.
Intenté abrir el frasco de mermelada con agua caliente y con un trapo, pero no hubo manera.
salir por su propio pieexpresión
Salir de un lugar o de una situación difícil caminando o gracias al propio esfuerzo, sin que nadie tenga que llevarte.
El futbolista se lesionó en el segundo tiempo, pero salió del campo por su propio pie.
no tener remedioexpresión
Se dice de una persona que no cambia sus costumbres o manías, muchas veces con cariño y humor.
Mi padre ha vuelto a comprar otro reloj antiguo. No tiene remedio.

Las palabras rioplatenses de Sebastián

Sebastián es de Buenos Aires, así que usa el voseo y algunas expresiones típicas del español del Río de la Plata.

¿Lo has entendido?

Elige la respuesta correcta.

1. ¿Por qué el avión tuvo que hacer noche en Mendoza antes de cruzar la cordillera?

2. ¿Por qué el avión chocó contra las montañas?

3. ¿Qué quiso decir Coco Nicolich con la buena noticia del décimo día?

4. ¿Qué pasó la noche del veintinueve de octubre?

5. ¿Cómo consiguió Nando comunicarse con Sergio Catalán?

Actividad 1

¿Bien o mal usada?

¿Se usa bien la palabra o expresión clave en cada frase? Decide si la frase es correcta. Si no lo es, lee la corrección.

1. Como Susana estaba malherida, se levantó enseguida y se puso a buscar comida entre los restos del avión.

2. Había tantas nubes que el avión volaba prácticamente a ciegas y el copiloto no podía ver las montañas.

3. Como tenían comida de sobra, racionaban el chocolate y se lo comían todo de una vez.

4. Roy Harley conectó la radio a las baterías de la cola y no hubo manera: funcionó a la primera.

5. El octavo día, los equipos de rescate suspendieron la búsqueda, y los chicos se enteraron poco después por la radio.

6. Nando y Canessa encontraron a un arriero dispuesto a ayudarlos y, para colmo, les tiró unos panes.

Actividad 2

¿Qué harías tú?

Responde en una o dos frases. Usa las palabras o expresiones que te damos.

1. Igual que Paloma, llevas tiempo sin ver una película muy dura que todo el mundo te recomienda. Esta noche un amigo te propone verla juntos.

Usa: tener pendiente · el nudo en el estómago

Le diría que la tengo pendiente desde hace meses, pero que solo de pensarlo me entra un nudo en el estómago. Aun así, aceptaría, porque verla acompañado me daría más valor.

2. Estás de excursión en la montaña con tres amigos, el camino de vuelta es más largo de lo previsto y solo quedan dos bocadillos para los cuatro.

Usa: racionar · aguantar

Propondría racionar los bocadillos en trozos pequeños para que todos pudiéramos aguantar hasta llegar al coche. También intentaría que nadie se separara del grupo.

3. Llevas meses pensando en dejar tu trabajo para empezar un proyecto propio, pero el miedo a fracasar te frena.

Usa: dar el paso · darle la vuelta a algo

Intentaría darle la vuelta al miedo y verlo como una señal de que el proyecto me importa. Ahorraría durante unos meses y, con un plan claro, daría el paso.

Actividad 3

Tu turno

Paloma deja una pregunta al final: ¿qué te habría dado la fuerza para seguir caminando si, desde aquella cima, solo hubieras visto montañas? Responde en cinco o seis frases. Usa al menos tres palabras o expresiones de la lista.

Tu texto se guarda en este dispositivo.

Creo que, como Nando, habría pensado en mi familia. Me habría costado muchísimo aguantar, porque solo de imaginar esa cima me entra un nudo en el estómago. Aun así, intentaría darle la vuelta a la situación y pensar que cada paso me acercaba a casa. Seguramente caminaría casi a ciegas, sin mapa ni brújula, pero con una idea fija en la cabeza. Para mí, lo más difícil sería dar el paso de seguir cuando todo parece perdido. Por eso admiro tanto a los que salieron de allí por su propio pie.

Transcripción completa

Mostrar la transcripción
Sebastián
Día diez en la cordillera de los Andes. Un chico de veinte años entra en los restos de un avión y les dice a sus compañeros: "Tengo dos noticias para darles, una mala y una buena."
Paloma
Empieza por la mala.
Sebastián
"La mala es que se la búsqueda."
Paloma
¿Y cuál puede ser la buena?
Sebastián
Esa te la debo.
Paloma
Esto es Aprendos en español, nivel C1. Soy Paloma.
Sebastián
Y yo soy Sebastián.
Paloma
Sé perfectamente de qué avión hablas, aunque te confieso que "La sociedad de la nieve" la tengo desde que se estrenó. Cada vez que le doy al play me entra un .
Sebastián
Mejor, porque así te la cuento yo, y la historia verdadera tiene detalles que en la película ni aparecen. Pero antes decime, ¿cuánto creés que una persona en la nieve, a más de tres mil metros, con ropa de calle y casi sin comida?
Paloma
¿Una semana? Y eso siendo generosa.
Sebastián
Setenta y dos días.
Paloma
¿Setenta y dos?
Sebastián
Y de las cuarenta y cinco personas que subieron a ese avión, volvieron a casa dieciséis.
Paloma
Vale. Empieza por el principio.
Sebastián
El jueves doce de octubre de mil novecientos setenta y dos, un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya sale de Montevideo con destino a Santiago de Chile. Lo había contratado el Old Christians, un equipo de rugby de exalumnos de un colegio católico, que iba a jugar un partido allí.
Paloma
¿Iban solo los jugadores?
Sebastián
Iban también familiares y amigos, porque sobraban asientos y así el viaje les salía más barato a todos. Entre ellos había un chico de veintidós años, Fernando Parrado, al que todos llamaban Nando, que viajaba con su madre y con su hermana menor…
Paloma
Ay, no. Me temo lo peor.
Sebastián
Esperá, que todavía no despegaron, porque por el mal tiempo tienen que hacer noche en Mendoza. Al día siguiente, que casualmente era viernes trece, vuelven a despegar para cruzar la cordillera.
Paloma
Viernes trece. Si esto fuera una novela, mi editorial me devolvería el manuscrito por exagerado.
Sebastián
Y hay más, porque era el vuelo quinientos setenta y uno, y si sumás cinco más siete más uno…
Paloma
Trece. Venga ya, Sebastián.
Sebastián
Yo no digo nada. Yo solo sumo.
Paloma
Tú buscas señales, como los del horóscopo. Sigue.
Sebastián
Ese viernes hay muchísimas nubes y el avión vuela prácticamente . El copiloto, Dante Lagurara, que era quien llevaba los mandos, calcula que ya han pasado Curicó, una ciudad chilena. Así que gira hacia el norte y empieza a bajar hacia Santiago.
Paloma
¿Y no lo habían pasado?
Sebastián
Les faltaban unos sesenta o setenta kilómetros, de modo que, en lugar de bajar sobre un valle, estaban bajando en medio de las montañas…
Paloma
Y entre las nubes, aparece la roca.
Sebastián
Exacto. El avión golpea una cresta y pierde las alas y la cola. Lo que queda del fuselaje se desliza ladera abajo por un glaciar, como si fuera un trineo gigante.
Paloma
¿Y la gente que iba dentro?
Sebastián
Mueren trece personas con el impacto, y esa misma noche mueren cuatro más, entre ellas el copiloto. La madre de Nando muere en el acto, y él se queda inconsciente varios días por un golpe muy fuerte en la cabeza.
Paloma
¿Y su hermana?
Sebastián
Susana sobrevive al choque, aunque está muy . Cuando Nando por fin se despierta, se pasa los días siguientes cuidándola y dándole calor, aunque ella casi no puede responderle.
Paloma
Qué manera de despertarse.
Sebastián
Y pensá dónde están. Es el lado argentino de la cordillera, a unos tres mil quinientos setenta metros, en un lugar que hoy se conoce como el valle de las Lágrimas. ¿Qué harías vos primero?
Paloma
Esperar, supongo. Con un avión militar desaparecido, me imagino a medio continente buscándolos.
Sebastián
Los buscaron durante ocho días, lo que pasa es que, visto desde el aire, un avión medio enterrado en la nieve es prácticamente invisible…
Paloma
Y encima buscaban donde el piloto creía estar.
Sebastián
Justamente. Entre los restos habían encontrado una radio pequeña, y Roy Harley, uno de los chicos, que sabía algo de electrónica, le improvisó una antena. El veintiuno de octubre, el octavo día, los equipos de rescate suspenden la búsqueda, y ese mismo día Susana muere en brazos de su hermano.
Paloma
¿El mismo día?
Sebastián
El mismo día. Y muy poco después, los chicos escuchan la noticia por la radio.
Paloma
Y aquí entra tu chico.
Sebastián
Aquí entra Gustavo Nicolich, al que le decían Coco, con las dos noticias que ya te conté. ¿Te animás a adivinar la buena?
Paloma
A ver... ¿que ya podían ponerse a caminar?
Sebastián
Muy cerca. Dijo: "La buena es que ahora vivir o morir depende solo de nosotros."
Paloma
Hace falta tener una cabeza muy especial para a algo así con veinte años. Yo a esa edad lloraba si suspendía un examen de latín.
Sebastián
Y fijate que para muchos de ellos fue el peor momento de todo el viaje, porque se sintieron completamente abandonados por el mundo.
Paloma
Lógico. ¿Y qué comían?
Sebastián
Unas tabletas de chocolate y unas botellas de vino, poco más. Lo en trocitos mínimos por persona, y aun así en pocos días ya no quedaba nada…
Paloma
¿Ni una planta en la montaña?
Sebastián
Nieve y roca. Nada más.
Paloma
Sebastián... ya sé hacia dónde va esto.
Sebastián
Sí. Y lo quiero contar con cuidado, porque son chicos que perdieron a sus amigos, y detrás hay familias que todavía viven con esto.
Paloma
Cuéntalo como lo cuentan ellos.
Sebastián
Los que habían muerto estaban ahí, conservados por el frío. Alrededor del décimo día, después de discutirlo durante horas, decidieron alimentarse de los cuerpos de sus compañeros para poder sobrevivir. Roberto Canessa, un estudiante de medicina de diecinueve años, fue de los que lo plantearon con más claridad y también de los primeros en .
Paloma
¿Y lo aceptaron todos?
Sebastián
Para nada. Eran casi todos católicos practicantes, y a algunos les costó muchísimo aceptarlo.
Paloma
Lo que no termino de entender es cómo se pasa de lo a hacerlo, porque tiene que haber algo que les ayudara a cruzar esa línea…
Sebastián
Un pacto.
Paloma
¿Un pacto?
Sebastián
Se dieron permiso unos a otros para que, si alguno moría, los demás pudieran usar su cuerpo. Nando Parrado lo ha contado así. "Si yo muero, utilicen mi cuerpo para que al menos uno pueda salir de aquí alguna vez y decir a nuestras familias cuánto las queríamos."
Paloma
Uf... Eso lo cambia todo.
Sebastián
Por eso Nando dice a veces que fueron los primeros donantes conscientes.
Paloma
Y aquí tengo algo que aportar, porque hace poco leí un reportaje sobre Coco Nicolich. En la montaña escribió dos cartas, y en la que era para su novia le contaba la decisión. Le decía que, si él moría, quería que su cuerpo sirviera para que otros vivieran.
Sebastián
No sabía que había cartas.
Paloma
Gustavo Zerbino, otro de los supervivientes, las sacó del bolsillo de su chaqueta y se las llevó a la familia. Su madre las ha guardado más de cincuenta años en la mesilla de noche…
Sebastián
Esperá. ¿Del bolsillo de su chaqueta?
Paloma
Me temo que sí.
Sebastián
Llegamos a eso enseguida. Pero antes quiero leerte algo que dijo en una entrevista Carlitos Páez, otro superviviente. "No hubiera esperado diez días para tomar la decisión de alimentarnos de los restos humanos, lo hubiera hecho antes."
Paloma
Pues yo no estoy de acuerdo.
Sebastián
¿Con él? Paloma, él estuvo ahí arriba.
Paloma
Ya lo sé, y no pretendo corregirle. Pero creo que esos diez días de discusión les permitieron hacerlo sin perderse a sí mismos, porque hay decisiones que no se pueden tomar en frío.
Sebastián
¿Y no creés que, con cinco días menos de hambre, alguno más habría aguantado?
Paloma
Puede ser. Aun así, sigo pensando que ese tiempo les dio algo que no se mide en calorías.
Sebastián
Mirá, yo no pienso discutir con alguien que estuvo setenta y dos días en la nieve.
Paloma
Conmigo sí que discutes.
Sebastián
Con vos es distinto, que estás calentita en Madrid. Además, ellos se organizaron de una manera admirable, porque unos cuidaban a los heridos mientras otros derretían nieve para tener agua. Y por la noche, apretados dentro del fuselaje, se describían platos enteros y hasta fantaseaban con abrir un restaurante juntos.
Paloma
Cuando te falta algo, lo cocinas con palabras.
Sebastián
Y celebraban los cumpleaños. ¿Sabés qué se regalaban?
Paloma
¿Una piedra bonita?
Sebastián
Un paquete de cigarrillos.
Paloma
¿A tres mil quinientos metros?
Sebastián
Dos de los pasajeros trabajaban para una tabacalera y llevaban bastantes, así que era lo único que sobraba. Carlitos Páez siempre dice que "es imposible las historias duras si no lo haces con humor. Y esta es una historia realmente dura."
Paloma
Eso me tranquiliza, fíjate, porque me hacía sentir un poco mal reírme con algo de esta historia.
Sebastián
Si se reían ellos, nosotros también podemos hacerlo, siempre con respeto. Y ahora vamos a la noche del veintinueve de octubre, dieciséis días después del accidente. Casi todos duermen dentro del fuselaje, y de repente se oye un ruido. ¿Qué te imaginás?
Paloma
¿Que el avión vuelve a resbalar…
Sebastián
Un alud. Una avalancha que entra por la parte abierta del fuselaje y lo llena casi por completo, con todos ellos dentro, dormidos.
Paloma
Ay, no.
Sebastián
Roy Harley, el de la radio, consigue sacar la cabeza y se pone a cavar con las manos, buscando las caras de sus amigos para que pudieran respirar. Pero esa noche mueren ocho personas. Entre ellas estaban el capitán del equipo, Marcelo Pérez, y Liliana Methol, que era la última mujer que seguía con vida…
Paloma
Y Coco.
Sebastián
Y Coco Nicolich. El de las dos noticias.
Paloma
Por eso las cartas...
Sebastián
Por eso. Los demás se quedan tres días atrapados ahí dentro, con la nieve hasta el techo y sus amigos muertos al lado. Nando consigue abrir un agujero hacia arriba con una barra de metal para que entre el aire, y después cavan un túnel desde la ventana de la cabina.
Paloma
No sé ni cómo se sale mentalmente de algo así.
Sebastián
Salen el uno de noviembre, que era el cumpleaños de uno de ellos, Pancho Delgado.
Paloma
Qué manera de cumplir años.
Sebastián
A partir de ahí nadie se engaña, porque Nando insiste todo el tiempo en que, si nadie viene a buscarlos, hay que salir caminando. Hacen varias expediciones cortas, y a mediados de noviembre encuentran la cola del avión, bastante más abajo en el valle.
Paloma
¡La cola! ¿Y la radio del avión? ¡Podían pedir ayuda!
Sebastián
En la cola estaban las baterías, pero la radio estaba en la parte delantera. Y aunque Roy Harley se pasó días enteros peleando con cables para que funcionaran juntas, .
Paloma
Ese Roy se merece su propia película.
Sebastián
Totalmente. Mientras tanto, en esas semanas mueren tres chicos más, y el último es uno del que seguro has oído hablar…
Paloma
Numa Turcatti. Y déjame que este lo cuente yo, porque aunque no haya visto la película, sé bastante de él.
Sebastián
Dale, contá.
Paloma
Numa tenía veinticinco años y estudiaba Derecho. Todos los supervivientes lo recuerdan como alguien que ayudaba en silencio, sin quejarse, aunque tenía una pierna infectada que casi no le dejaba moverse. Muere el once de diciembre, y según ha contado Gustavo Zerbino, tenía en la mano un papel con una frase del Evangelio de San Juan.
Sebastián
¿Qué frase?
Paloma
"No hay amor más grande que aquel que da la vida por los amigos."
Sebastián
Uf.
Paloma
Por eso el director de la película, Juan Antonio Bayona, lo eligió como narrador, de modo que la historia la cuenta alguien que no volvió.
Sebastián
¿La narra Numa? No tenía ni idea, y me parece una decisión preciosa, porque les da voz a los que se quedaron allá arriba.
Paloma
Esa era la idea. Pero vuelve a la montaña.
Sebastián
Al día siguiente, el doce de diciembre, salen Nando y Canessa, y con ellos Antonio Vizintín. Van sin mapa ni brújula, con un saco de dormir que habían cosido ellos mismos y comida para unos pocos días. Delante tienen una montaña enorme, y creen que al otro lado está Chile.
Paloma
Y desde arriba verán los valles verdes de Chile.
Sebastián
Te equivocás. Tardan unos tres días en subir a más de cuatro mil quinientos metros, sin cuerdas ni equipo de montaña. Y cuando Nando llega por fin a la cima y mira hacia el oeste…
Paloma
¿Qué ve?
Sebastián
Montañas nevadas en todas las direcciones, hasta donde le alcanza la vista.
Paloma
Qué desolación.
Sebastián
Él lo ha resumido con una frase que me pone la piel de gallina. "Sencillamente estábamos muertos y los dos lo sabíamos; y fue justo entonces cuando tomamos la decisión más importante de nuestras vidas."
Paloma
Seguir caminando.
Sebastián
Seguir. Para que la comida les alcanzara, mandan a Vizintín de vuelta, y él baja la montaña sentado sobre un asiento del avión, como en un trineo. Y hay un detalle de esa cumbre que me encanta, porque Nando le puso nombre y la llamó monte Seler.
Paloma
¿Seler? ¿Qué es eso?
Sebastián
El nombre de su padre, Seler Parrado. Nando ha contado muchas veces que lo que lo empujaba a caminar era volver a verlo. Su padre creía haber perdido a toda su familia, y él tenía que decirle que estaba vivo.
Paloma
Madre mía. Su padre no sabía que le quedaba él.
Sebastián
No tenía ni idea. Caminan diez días en total, unos sesenta kilómetros, casi sin fuerzas, y poco a poco la nieve se va acabando y aparecen la hierba y un río. Al noveno día, al otro lado de ese río, ven a un hombre a caballo.
Paloma
¿Un hombre? ¿Quién era?
Sebastián
Sergio Catalán, un arriero chileno de cuarenta y cuatro años que cuidaba animales en la zona. El problema era que el río, el Azufre, bajaba con tanta fuerza que no se oían…
Paloma
A ver si acierto yo esta vez. ¿Por escrito?
Sebastián
¡Por escrito! Esta la clavaste. Al día siguiente, Catalán ata un papel y un lápiz a una piedra y se los tira al otro lado del río.
Paloma
Por fin acierto una. ¿Y qué escribió Nando?
Sebastián
Lo tengo apuntado para decirlo bien: "Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace diez días que estamos caminando." Y un poco más abajo añadió que en el avión quedaban catorce personas.
Paloma
Como editora te digo que es imposible contar setenta días con menos palabras y mejor.
Sebastián
Catalán les tira unos panes, se sube al caballo y cabalga unas diez horas hasta el puesto de Carabineros de Puente Negro para dar el aviso. Años después, los sobrevivientes lo llamaban "papá Sergio", y murió en dos mil veinte, con noventa y un años.
Paloma
Qué hombre. ¿Y el rescate?
Sebastián
El veintidós de diciembre salen dos helicópteros de la Fuerza Aérea de Chile. Como nadie sabe exactamente dónde está el avión, Nando se sube a uno de ellos para guiar a los pilotos entre las nubes…
Paloma
¿Se volvió a subir a algo que vuela?
Sebastián
Era el único que sabía el camino. Ese día rescatan a seis, y al día siguiente, el veintitrés de diciembre, a los otros ocho, setenta y dos días después del accidente.
Paloma
¿Te das cuenta de que Coco tenía razón?
Sebastián
¿Con la buena noticia?
Paloma
Vivir o morir dependía solo de ellos, y salieron .
Sebastián
Nunca lo había pensado así, y tenés toda la razón, porque lo de Coco empezó siendo una frase y terminó siendo el plan.
Paloma
¿Y cómo reaccionó la gente cuando se supo lo de la comida? Porque tuvo que ser un escándalo…
Sebastián
Hubo de todo, pero los sobrevivientes decidieron contarlo ellos mismos, sin esconder nada. En la conferencia de prensa que dieron en Montevideo el veintiocho de diciembre, Pancho Delgado lo explicó comparándolo con la comunión.
Paloma
En un país tan católico, supongo que era la manera de que las familias lo pudieran entender.
Sebastián
Y muchas lo entendieron. Canessa, por ejemplo, terminó la carrera y lleva décadas trabajando como cardiólogo infantil.
Paloma
Salvando la vida de otros.
Sebastián
Y en mil novecientos noventa y cuatro hasta se presentó a presidente de Uruguay.
Paloma
¿En serio? ¿Cuántos votos sacó?
Sebastián
Mil seiscientos cuarenta y cinco…
Paloma
No me lo sumes.
Sebastián
Uno más seis más cuatro más cinco. Dieciséis, como los sobrevivientes.
Paloma
. Pero ahora te toca escuchar a ti, porque de la película sé más que tú aunque no la haya visto.
Sebastián
Adelante.
Paloma
Está basada en el libro de Pablo Vierci, que se publicó en dos mil ocho. El equipo de Bayona hizo más de cien horas de entrevistas con los supervivientes. Casi todos los actores eran jóvenes uruguayos y argentinos desconocidos, y buena parte se rodó en Sierra Nevada, en Granada…
Sebastián
¿Los Andes en España?
Paloma
La nieve es la nieve, Sebastián, aunque también filmaron en el lugar del accidente. Luego ganó doce premios Goya y tuvo dos nominaciones al Óscar, pero lo que más me emociona es otra cosa. Carlitos Páez, el del humor, sale en la película haciendo de su propio padre, el pintor Carlos Páez Vilaró.
Sebastián
¡Pará! ¿El padre que nunca dejó de buscarlo?
Paloma
Ese. Le tocó hacer la escena en la que su padre lee la lista de los supervivientes, y él mismo ha contado que terminó llorando.
Sebastián
Yo lloraría solo de pensarlo.
Paloma
Y Nando también aparece, aunque casi no se le reconoce, porque hace de pasajero en el aeropuerto y le sostiene la puerta a una familia. Los que entran detrás son los actores que interpretan a la suya.
Sebastián
Le abre la puerta a su propia familia.
Paloma
Justo antes de subir a ese avión.
Sebastián
A principios de este año quedaban doce de los dieciséis, y siguen contando la historia para que nadie se olvide de los que no volvieron.
Paloma
Esta noche la veo, por fin. Y a vosotros os quiero preguntar algo: ¿qué os habría dado la fuerza para seguir caminando si, desde aquella cima, solo hubierais visto montañas?
Sebastián
Pueden respondernos abajo, que vamos a leer cada mensaje con cuidado. Y si quieren volver sobre la historia despacio, el guion íntegro de esta conversación los espera, sin costo, en un PDF que dejamos debajo del video.
Paloma
Yo esta noche me voy a acordar de Numa y de Coco.
Sebastián
Y de papá Sergio. Cuídense mucho.
Paloma
Hasta la próxima.

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