Aprendos Podcast

Nivel A2

¿Por qué los españoles cenan tan tarde?

El reloj que cambió en 1940 y nunca volvió atrás

¿Por qué los españoles cenan a las diez? Paloma le cuenta a Sebastián la historia de un reloj que cambió en 1940, y él compara España con Argentina.

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Palabras clave

Estas palabras aparecen en el episodio. En la transcripción, pasa el ratón o toca una palabra marcada para ver qué significa.

vacíoadjetivoempty
Sin nada o sin nadie dentro.
El lunes por la mañana, el gimnasio está casi vacío.
el bocadillosustantivosandwich (made with a baguette)
Pan con algo dentro, por ejemplo jamón, queso o tortilla.
Para la excursión, llevo un bocadillo de tortilla y una botella de agua.
adivinarverboto guess
Decir la respuesta correcta sin saberla antes.
¿Puedes adivinar cuántos años tiene mi abuela?
equivocarseverboto be wrong, to make a mistake
Pensar o decir algo que no es correcto.
Ayer me equivoqué de autobús y llegué tarde a clase.
la fronterasustantivoborder
La línea que separa dos países.
En agosto hay mucho tráfico en la frontera entre Francia y España.
el mediodíasustantivomidday, noon
La parte central del día, cuando el sol está más alto.
A mediodía hace mucho calor, así que prefiero caminar por la mañana.
la costumbresustantivocustom, habit
Algo que una persona o un grupo hace siempre, de forma normal.
En mi familia tenemos la costumbre de comer paella los domingos.
el sueldosustantivosalary, wage
El dinero que recibes cada mes por tu trabajo.
Con su primer sueldo, Marta compró una bicicleta nueva.
la meriendasustantivoafternoon snack
Una comida pequeña por la tarde, entre la comida y la cena.
Los niños toman fruta y un vaso de leche para la merienda.
tener la culpaexpresiónto be to blame
Ser la causa de algo malo.
El perro tiene la culpa, porque se comió mis zapatos nuevos.
estar de acuerdoexpresiónto agree
Pensar lo mismo que otra persona.
Mi hermano y yo nunca estamos de acuerdo con la música del coche.
la reservasustantivoreservation, booking
Cuando pides una mesa o una habitación antes de ir.
Tengo una reserva para dos personas a las nueve, a nombre de Luis.

¿Lo has entendido?

Elige la respuesta correcta.

1. Sebastián entra en un restaurante de Madrid a las ocho. ¿Qué hace el camarero?

2. ¿Qué pasa el 16 de marzo de 1940?

3. ¿Por qué Franco quiere cambiar la hora?

4. Después de la Guerra Civil, ¿por qué mucha gente cena tarde?

5. Según CoverManager, ¿cuántas reservas para cenar son hoy antes de las nueve?

Actividad 1

¿Verdadera o falsa?

Cada palabra tiene tres definiciones. Solo una es verdadera. Encuéntrala. / Each word has three definitions. Only one is real. Find it.

1. la merienda

2. el bocadillo

3. la frontera

4. el sueldo

5. el mediodía

Actividad 2

Descifra el código

Escribe la palabra de la lista para cada pista. Las letras rosas forman el nombre de una ciudad. / Write the word from the list for each clue. The pink letters spell the name of a city.

1. El dinero de tu trabajo. Después de la guerra, era muy bajo.
2. Pan con jamón o queso. El camarero de Madrid come uno a las ocho.
3. La línea entre España y Portugal. Si la cruzas, el reloj cambia.
4. Sebastián intenta hacer esto con la pregunta del rey. ¡Y se equivoca!
5. La haces antes de ir a un restaurante. Hoy, la mitad son antes de las nueve.
6. Para Paloma, las ocho de la tarde son la hora de esta comida.
7. Algo que un país hace siempre, como cenar a las diez.
¿Qué ciudad es?

Actividad 3

Tu turno

¿A qué hora cenas tú? ¿Qué costumbres de comida hay en tu país? Escribe tres o cuatro frases. Usa al menos dos palabras de la lista. / What time do you have dinner? What food customs are there in your country? Write three or four sentences. Use at least two words from the list.

Tu texto se guarda en este dispositivo.

En mi casa cenamos a las siete. Es una costumbre de mi familia. A las cuatro, mis hijos comen una merienda pequeña, normalmente un bocadillo de queso. Mi marido y yo no estamos de acuerdo, porque él quiere cenar más tarde.

Transcripción completa

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Sebastián
Mi primera noche en Madrid. Son las ocho y entro en un restaurante con muchísima hambre.
Paloma
¿Y qué pasa?
Sebastián
Está . Solo hay un camarero sentado, comiendo un .
Paloma
Claro, el pobre está merendando.
Sebastián
¿Merendando? ¡Son las ocho de la noche!
Paloma
Para un español, a las ocho todavía es por la tarde. Y todo empieza con un reloj, en mil novecientos cuarenta.
Sebastián
¿Un reloj? Pará, esto me interesa.
Paloma
Esto es Aprendos en español, nivel A2. Soy Paloma.
Sebastián
Y yo soy Sebastián.
Paloma
Oíd, primero una pregunta para vosotros. ¿A qué hora cenáis en vuestra casa?
Sebastián
Yo en Buenos Aires ceno a las diez, pero eso es otra historia…
Paloma
Esa historia, después. Primero, Madrid.
Sebastián
Dale.
Paloma
¿Por qué crees tú que los españoles cenan tan tarde?
Sebastián
Fácil. Por el calor. En verano hace mucho calor y todos duermen la siesta.
Paloma
Esa es la respuesta de todo el mundo. Y es un poco verdad, pero hay algo más.
Sebastián
¿Algo más grande que la siesta?
Paloma
Mucho más grande. Hasta mil novecientos cuarenta, España tiene la misma hora que Londres.
Sebastián
¿Londres? ¿La hora de Greenwich?
Paloma
Esa misma. Y tiene sentido, porque España está muy al oeste de Europa.
Sebastián
Mirá, eso lo sé yo. La línea de Greenwich pasa por España, por Castellón.
Paloma
¿Y tú cómo sabes eso?
Sebastián
Un cliente mío tenía una tienda en Castellón. Subía fotos de la línea a todas sus redes.
Paloma
Muy de tu mundo. Pues sí, pasa por allí. Y entonces llega el dieciséis de marzo de mil novecientos cuarenta…
Sebastián
¿Un terremoto?
Paloma
Casi. Un decreto. A las once de la noche, el Gobierno dice: ahora son las doce.
Sebastián
¿Así, de golpe? ¿Una hora menos de sueño?
Paloma
Una hora menos, y para siempre.
Sebastián
A ver, dejame quién fue. ¿El rey?
Paloma
Te . Fue Franco, el dictador.
Sebastián
Ah, claro. ¿Y por qué quería cambiar la hora?
Paloma
Para tener la misma hora que Alemania. La Alemania de Hitler.
Sebastián
Uf. Eso ya me gusta menos.
Paloma
Era la Segunda Guerra Mundial, y Alemania controlaba gran parte de Europa.
Sebastián
Bueno, pero termina la guerra y España vuelve a la hora de Londres, ¿no?
Paloma
Pues no. España no cambia nada. Y así seguimos hoy, más de ochenta años después.
Sebastián
¿Ochenta años con la hora equivocada?
Paloma
Ochenta y seis. Y fíjate qué curioso, Francia tampoco volvió a la hora de Londres.
Sebastián
Mirá vos. ¿Y Portugal?
Paloma
Portugal sí tiene la hora de Londres. Cruzas la en coche y el reloj cambia una hora.
Sebastián
Bueno, pero no entiendo una cosa. ¿Qué tiene que ver el reloj con mi cena?
Paloma
Pues mira. El reloj cambia, pero el sol sigue igual.
Sebastián
Claro, el sol no lee los decretos de Franco.
Paloma
Exacto. Mucha gente piensa esto: los españoles siguen comiendo a la misma hora del sol.
Sebastián
Pero el reloj marca una hora más…
Paloma
Una hora más. Y en verano, con el cambio de hora, todavía más.
Sebastián
O sea, ustedes cenan a las nueve del sol. Y el reloj dice las diez.
Paloma
Muy bien. En verano, el del sol en Madrid es sobre las dos y cuarto.
Sebastián
¿Las dos y cuarto? ¡La hora de comer en España!
Paloma
Justo. Comemos a mediodía, según el sol.
Sebastián
Esperá, esperá. Yo trabajé un mes desde A Coruña, en Galicia…
Paloma
¿Tú en Galicia? No lo sabía.
Sebastián
Y a las diez de la noche todavía había sol en la playa.
Paloma
¿A las diez? ¿Seguro?
Sebastián
Posta, busqué la hora exacta. A finales de junio, el sol se va a las diez y dieciocho.
Paloma
¿Y a qué hora cenabas tú allí?
Sebastián
A las once, como un gallego más.
Paloma
Te adaptaste muy rápido, ¿eh?
Sebastián
Igual, pará un poco. Esta historia del reloj es demasiado perfecta.
Paloma
¿Perfecta? ¿Por qué?
Sebastián
Un dictador con un decreto, y todo un país cena tarde. Suena a campaña de marketing.
Paloma
Tú todo lo ves como marketing.
Sebastián
Es mi trabajo, Paloma. Una sola razón nunca explica toda una .
Paloma
Vale, en eso tienes razón. El reloj es solo una parte. La otra parte es el trabajo.
Sebastián
¿El trabajo?
Paloma
Después de la Guerra Civil, España es un país muy pobre. Los son muy bajos.
Sebastián
Y entonces la gente busca…
Paloma
Un segundo trabajo, eso. Muchos tienen dos trabajos, uno por la mañana y otro por la tarde.
Sebastián
¿Dos trabajos? ¿Y cuándo comían?
Paloma
En medio. Muchos trabajaban hasta las tres, más o menos. Después comían en casa, rápido.
Sebastián
Y a las cuatro, otra vez a trabajar.
Paloma
Hasta las ocho de la tarde, o más. Llegas a casa muy cansado a las nueve…
Sebastián
Y cenás a las diez.
Paloma
Eso. Aquí se llama jornada partida. Trabajas por la mañana, paras al mediodía y vuelves por la tarde.
Sebastián
Y en el medio, la .
Paloma
¡La merienda! Como tu camarero con el bocadillo.
Sebastián
Mi camarero. Ahora lo entiendo todo. El pobre hombre no .
Paloma
Y todavía falta otro culpable. Uno que está en todas las casas.
Sebastián
¿El perro?
Paloma
La tele.
Sebastián
¿La tele? ¿Qué tiene que ver la tele?
Paloma
Adivina a qué hora empiezan los programas importantes de la noche.
Sebastián
Mmm... ¿a las nueve?
Paloma
Más tarde. Sobre las diez y media, o las once menos cuarto.
Sebastián
¿Las once menos cuarto? ¿Y cuándo duerme la gente?
Paloma
Tarde, muy tarde.
Sebastián
¿Y siempre fue así?
Paloma
Parece que en los noventa empezaban antes, sobre las nueve y veinte.
Sebastián
O sea, la tele también va cada vez más tarde.
Paloma
Porque las noticias empiezan más tarde y duran más. Y todo va detrás.
Sebastián
Es como un dominó. Cae una ficha y después caen todas.
Paloma
Qué imagen tan bonita. Te la robo para un libro.
Sebastián
Te la vendo. Soy de marketing.
Paloma
Bueno, y aquí empieza el debate. Mucha gente quiere volver a la hora de Londres.
Sebastián
¿Quién? ¿La gente con hambre a las ocho, como yo?
Paloma
Un grupo de políticos del Congreso, en dos mil trece. Ellos recomendaron volver a la hora de Greenwich.
Sebastián
¿Y qué pasó?
Paloma
Nada. Absolutamente nada.
Sebastián
Qué rápido, che.
Paloma
Perdona, ¿y en Argentina todo pasa rápido?
Sebastián
Touché. Seguí, seguí.
Paloma
En dos mil veinticinco, el presidente Pedro Sánchez pidió algo a Europa. Quiere terminar con el cambio de hora de invierno y de verano.
Sebastián
Eso me parece bien.
Paloma
Pero Europa tiene que …
Sebastián
Y no está de acuerdo.
Paloma
De momento, no hay acuerdo. Y el reloj de Franco sigue ahí.
Sebastián
¿Y vos qué querés? ¿Volver a la hora de Londres?
Paloma
Mmm... Yo quiero cenar antes, sí. Pero me encantan las tardes largas de verano.
Sebastián
Querés todo, Paloma.
Paloma
Como todos los españoles. Pero espera, que hay una sorpresa.
Sebastián
¿Otra?
Paloma
Los españoles ya cenan antes, sin tocar el reloj.
Sebastián
¿Cómo que antes? ¿Desde cuándo?
Paloma
Adivina. ¿Cuántas para cenar en restaurantes son antes de las nueve?
Sebastián
¿Una de cada diez?
Paloma
La mitad.
Sebastián
¿En serio? ¿La mitad?
Paloma
La mitad, según CoverManager, una empresa de reservas. Hace diez años era una de cada cuatro, más o menos.
Sebastián
¿Y por qué cambió tanto?
Paloma
Muchos dicen que por la pandemia. La gente empezó a cenar antes, y le gustó.
Sebastián
Entonces mi camarero de Madrid ahora come el bocadillo a las seis.
Paloma
Pobre hombre, ya no tiene paz.
Sebastián
Bueno, ahora me toca a mí. En Argentina cenamos igual de tarde. O más tarde.
Paloma
¿Más tarde que en España? Eso no me lo creo.
Sebastián
En Buenos Aires, cenar a las diez es normal. Un sábado, a las once, también.
Paloma
Venga ya. Los campeones de la cena tarde somos nosotros.
Sebastián
No, señora. Y escuchá esto, porque tenemos el mismo problema con el reloj.
Paloma
¿Vosotros también tenéis el reloj mal?
Sebastián
Mirá, te cuento. Por el sol, casi toda Argentina está en la hora menos cuatro.
Paloma
¿Menos cuatro? ¿Cuatro horas menos que Londres?
Sebastián
Eso. Pero desde mil novecientos sesenta y nueve, usamos siempre la menos tres.
Paloma
Espera, entonces vais una hora antes que el sol…
Sebastián
Igualito que ustedes. Y allá también hay gente que quiere volver a la hora del sol.
Paloma
¿Y quién cambió vuestro reloj? ¿También un dictador?
Sebastián
Esa parte no la sé bien, la verdad. Y no quiero inventar.
Paloma
Muy bien. Me gusta este Sebastián tan serio.
Sebastián
Hay otra idea. Dicen que es por los abuelos. Mucha gente llegó de Italia y de España.
Paloma
¿Así que la culpa es nuestra?
Sebastián
Un poquito, sí. Ustedes nos mandaron a los abuelos, y con ellos la hora de la cena.
Paloma
Y vosotros nos mandáis a un argentino con hambre a las ocho.
Sebastián
Justo a la hora del bocadillo del camarero.
Paloma
A ver, ahora en serio. ¿Tú crees que un reloj puede cambiar las costumbres de un país?
Sebastián
Yo creo que ayuda un poco. Pero al final decide la gente. Mirá las reservas.
Paloma
Pues yo creo que el reloj es clave. Si cambias la hora, cambias la vida…
Sebastián
Y si cambiás la tele, también.
Paloma
Vale, la tele también. Pero el reloj primero.
Sebastián
Seguimos sin estar de acuerdo, ¿viste?
Paloma
Como siempre. ¿Y en vuestras casas? ¿A qué hora cenáis? ¿Y quién cena más tarde, España o Argentina?
Sebastián
Pongan su hora de cenar en los comentarios. Yo cuento los votos.
Paloma
En la descripción está la charla de hoy en PDF, gratis y por escrito.
Sebastián
Y suscríbanse al canal, así no llegan tarde al próximo episodio.
Paloma
Buenas noches a todos, y buen provecho.
Sebastián
Chau. Oíme, Paloma, ¿cenamos juntos hoy? Te espero a las ocho.
Paloma
¿A las ocho? Sebastián, eso es la hora de la merienda.

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